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jueves, 25 de julio de 2013

MI VIAJE A SUIZA 2013


MI VIAJE A SUIZA
DEL 29 DE JUNIO AL 10 DE julio de 2013

PRIMER DÍA 29 de junio

Viajamos con EasyJet en vuelo directo desde Alicante a Ginebra. Llegamos a las 17 horas. Antes de salir del aeropuerto de Ginebra cogimos un billete (en la misma zona donde recogimos las maletas) que nos permitía ir en tren del aeropuerto a la ciudad gratuitamente, puedes moverte con este billete durante 80 minutos.
Cualquier tren nos llevaba al centro de la ciudad, el hotel lo teníamos cerquita de la estación así que al salir enseguida lo encontramos. Junto a las estaciones de trenes en todas las ciudades estaban las estaciones de autobuses e incluso la de tranvías. Todos los indicadores estaban muy claros horarios, líneas, paradas… lo que resultaba muy útil.
En el hotel te daban una tarjeta para poder usar libre y gratuitamente el transporte público. Después de descansar salimos a pasear y tomar contacto con la ciudad. Paseamos por el lago Lemán, la isla de Russeau, Catedral de San Pierre, Avda de los Alpes y Avda de Mont Blanc, así como el surtidor que caracteriza la ciudad.
Compramos en un super comida y a descansar para afrontar el segundo día.


SEGUNDO DÍA 30 de junio

Desayunamos en el hotel y compramos en la estación el SWISS PASS (668 francos suizos la pareja, en segunda y con una duración de 8 días), este pase nos permitirá viajar en toda la red de trenes, tranvías, buses, metro, barcos, funiculares y entradas gratis a museos, así como descuentos en trenes cremallera para las cumbres.
Cogimos el tren con destino a Friburgo (puntualidad en todos los trenes que cogimos ).
Friburgo es un pueblecito encantador, pareces estar en la Edad Media. Tomamos el funicular que nos trasladó a la parte baja de la ciudad y desde allí empezamos el recorrido a pie por sus calles parándonos en el museo de las marionetas (tanto el funicular, como el museo entraba en el Swiss Pass),
Fuimos por todo el recorrido peatonal muy bien señalizado, cruzando varios puentes y paseando por sus tranquilas y empinadas calles.

Cogimos después el tren que nos llevó a Gruyère (dirección Roman/Bulle, aquí enlaza con el de Gruyère). Comimos sobre la marcha lo que llevábamos en la mochila y llegamos al pueblecito. Después de un sendero bastante empinado se llega al pueblo, muy bonito y turístico, paseamos por sus calles y vimos el Castillo de los condes y la fromagerie (entradas incluidas en el SP). 

Luego volvimos a coger el tren. Pensábamos ir a Lausane pero como nos equivocamos de dirección cambiamos sobre la marcha y llegamos a Montreaux, bonita ciudad a la orilla del lago Leman. Después de pasear por su animado paseo junto al lago y con un día espléndido decidimos subir a uno de los barcos para hacer un pequeño  trayecto, ya era tarde y cogimos el último del día que nos llevó a VEVEY-MARCHE. La travesía fue muy agradable (billete incluido en el SP).
Aprovechamos para caminar por las calles de Vevey y de nuevo el tren con destino a Ginebra.

En las estaciones hemos esperado poco tiempo para coger uno u otro tren ya que circulan con mucha frecuencia por lo que el primer día de trenes podemos ponerle un 10.
Día muy bien aprovechado.
Llegamos a Ginebra sobre las 20 horas y nos dirigimos al hotel después de comprar algo en el super.


TERCER DÍA 1 de julio

Salida hacia Lausane muy temprano, llegamos sobre las 8:30. En la estación pedimos información de la ciudad (como abrían a las 9 tuvimos que esperar un rato).
Hay como dos zonas, la alta que es la más antigua que fue la primera que vimos, la Iglesia de S. Francois, la catedral, el Palacio, (el museo estaba todavía cerrado y no nos esperamos), Chateau S. Maire, bajamos por la escalera del mercado y paseamos por sus calles, luego cogimos el autobús (línea 2) y bajamos en Ouchy.

Ya en la zona baja junto al lago paseamos hacia  el Museo Olímpico pero estaba cerrado por obras.


Después de comer en un restaurante cogimos el tren hacia Ginebra. Ya aquí descansamos un rato y salimos a comprar en el super. Allí están los MIGROS, cadena de supermercados que hay en todas las ciudades que visitamos donde podías comprar comida y evitar gastarte todo el presupuesto del viaje en los restaurantes que tenían unos precios muy elevados.


Después cogimos el tranvía para ir a la zona de las Naciones Unidas, con la silla gigante que simboliza la lucha contra las minas antipersona, luego fuimos al Jardín Botánico, después tomamos un par de buses y llegamos al otro extremo de Ginebra, la Plage, paseamos por todo el paseo, junto al chorro de agua, y de nuevo otro bus nos dejó en el hotel. A cenar y descansar.

CUARTO DÍA 2 de julio

Tomamos el tren de las 8:45 con destino a Berna, llegamos a las 9:20. Dejamos las maletas en consigna (en todas las estaciones había consigna, según el tamaño de la caja costaba más o menos, en este caso 7 francos, era la grande). Buscamos el autobús nº 10 que nos llevó a Rosengarden ya que desde allí (la zona alta, se ve el meandro del río Aare) hay unas vistas estupendas y es la mejor zona para empezar un recorrido a pie.

Empezamos nuestro recorrido bajando hacia el puente Nyideggbrücke donde se encuentra el foso de los osos. Al cruzar nos encontramos con la ciudad antigua, paseamos por sus calles y vimos el Ayuntamiento, fuentes, casa de Einstein, la torre del reloj, la fuente de la justicia, Bundesplaz (sede del Consejo y parlamento federal), casino, catedral, luego comimos en la calle como la mayoría de los turistas y terminamos dando un buen  paseo. Recogimos las maletas de consigna y a las 14:05 salimos para Interlaken westen.


El recorrido de unos cuarenta minutos transcurre por unos paisajes espectaculares, nos alojamos en un hotel frente a la estación y después de descansar salimos a conocer la ciudad. Los trenes comunican la parte este y oeste con mucha frecuencia así como los autobuses. Fuimos allí para ver los horarios ya que las excursiones que queríamos hacer salían de esta parte.

Compramos comida para llevarla al día siguiente ya que nos habían dicho que los precios eran prohibitivos.

QUINTO DÍA 3 de julio

Nos levantamos muy temprano y cogimos el tren dirección Lauterbrunnen. Allí compramos el billete para Junfraujoch ruta Wengerlamp pasando por Kleine Sheidegg. Hay que coger dos trenes distintos (en total 246 francos con el descuento del Swiss pass). Elegimos esta ruta porque a la vuelta queríamos parar en Trümmelbach Falle.
El otro camino es por Grindelwald.

Nos subimos al tren cremallera y llegamos a Jungfrau después de hacer varias paradas para aclimatarse a la altura. Hay que ir bien abrigados porque la temperatura baja a varios grados bajo cero. Ya aquí seguimos el recorrido turístico y vimos el palacio de hielo, Apine sensation, 360º de sensacionales imágenes, y por supuesto impresionantes vistas. Imprescindible la foto en el Top of Europe.


De nuevo el tren cremallera para abajo con destino a Lauterbrunnen.
Aquí frente a la estación cogimos del Bus 14 que nos llev, ó a Trümmelber Fälle, aquí pagamos la entrada con descuento (11 francos ) y subimos a ver esta cascada que se produce en una falla y que merece la pena ver.

De nuevo de vuelta a Interlaken.

SEXTO DÍA 4 de julio

Este día lo dedicamos a hacer dos cruceros por los lagos Brienz y Thun.
Salimos temprano en tren hacia Interlaken Ost, allí cogimos el barco que nos llevó a Brienz, nos hizo una mañana entre nubes y claros lo que resultó una temperatura estupenda. El paseo en barco estupendo, va parando en todos los pueblecitos y el paisaje precioso.

De vuelta en tren a I. Ost, aquí cogimos el funicular para subir a Harder Kuln (28€  la pareja con el descuento). Llegamos arriba para disfrutar de las vistas de los dos lagos y las altas montañas al fondo pero nos tuvimos que conformar con imaginarlas porque el monte estaba con nubes que impedían la vista clara.


Luego cogimos el bus para I. West y allí comimos, descansamos y por la tarde cogimos el barco para recorrer el lago Thunersee. Salía a las 14:10 y hacía paradas en todos los pueblecitos hasta llegar a Thun. Allí aprovechamos para ver el pueblo paseando por sus calles con un encanto especial. Todos los pueblos tienen algo que los caracteriza y diferencia entre sí.


Para volver hay dos opciones, tren cada hora o bus cada 10 minutos. Al final optamos por el tren por comodidad y rapidez ya que al hacer solo dos paradas llegamos en 40 minutos.

SEPTIMO DIA 5 de julio

Recogimos las maletas para cambiar de ciudad. Como somos madrugadores nos dio tiempo a coger un tren directo a Lucerna, salía a las 8:04 de I OST. Si lo perdíamos teníamos que hacer el trayecto vía Berna.


Llegamos a Lucerna a las 10, dejamos las maletas en consigna y fuimos dando un paseo por la ciudad según indicaba la ruta a pie del mapa que nos facilitaron en Información turística. Calles, catedral, Iglesias…comimos y a las 15:30 de camino para Basilea. Aquí teníamos el hotel también muy cerca de la estación. En todas las ciudades donde te alojas el hotel te facilita una tarjeta de turista para moverte por los transportes públicos gratis.

OCTAVO DÍA 6 de julio

Salimos a las 7:33 de Basilea dirección Zurich y cogimos el tren hacia Winterthur, luego el que se dirige a Sten an Rheim, aquí llegamos sobre las 9:50, hicimos una visita al pueblecito muy pintoresco y luego cogimos el barco que nos llevaba a hacer un paseo por el Rheinn hasta Schaffhausen. Aquí cogimos un trenecito de los turísticos que hizo un recorrido por el pueblo y nos llevó hasta las cataratas del Rehnn. Preciosa estampa de la naturaleza que merece la pena visitar.



Cuando dijimos de volver para tomar el tren de vuelta no sé qué pasó pero empezamos a andar y andar por un camino muy bonito junto al río pero que no acababa nunca y con el sol que hacía nos agotó.


Por fin llegamos a la estación y nos dirigimos a Zurich.
De camino de vuelta paramos en Badem visitando el pueblo prescindible. Todo en obras.

De vuelta a Basilea y a descansar.

NOVENO DÍA 7 de julio

Último día completo. Con algo de cansancio ya en el cuerpo no queríamos madrugar y tomarnos el día con calma. Salimos del hotel a las 8:30, desayunamos y cogimos el tren para Zurich, llegamos sobre las 9 e hicimos una visita empezando por el Museo Nacional, luego paseamos por las calles y nos encontramos con que había una feria pero que llenaba todo el casco antiguo, era enorme. Comimos en los puestos callejeros de la feria. Luego cogimos el S10 (metro/tranvía) que nos llevó a Uetliberg donde puedes disfrutar de unas vistas espectaculares de Zurich, merece la pena acercarse.


Ya por la tarde salimos para Basilea , después de descansar salimos a ver esta ciudad. Era domingo y estaba todo cerrado y tranquilo , tuvimos la oportunidad de conocer la ciudad andando y paseando en varios tranvías.

Último día que pudimos disfrutar del Swiss Pass (lo compramos para 8 días). Lo mejor que pudimos hacer.

DECIMO DÍA 8 de julio

Último día que dedicamos por la mañana a hacer unas compras por la ciudad, ver la Catedral y visitar distintas plazas y rincones. 



Comimos y nos dirigimos al aeropuerto, el Autobús 50 es el que te lleva al aeropuerto, sale desde la puerta de la estación de trenes y pasa cada 10 minutos. Como llevábamos la tarjeta del hotel que te dan para viajar en autobús gratuitamente no tuvimos que sacar billete.

CONCLUSIONES.

País precioso, estupenda la red de transportes (tren, bus, tranvías….), puedes moverte con libertady facilidad, acogedor. Carísimo , tienes que ir con la cartera llena pero si no te quieres quedar sin blanca puedes comer comprando en el Migros como mucha gente.
Un viaje inolvidable.
Desde aquí agradecer a otros blogueros que con su aportación nos han ayudado a organizar este fantástico viaje.




jueves, 28 de marzo de 2013

MI VIAJE A BERLIN


                                                          MI VIAJE A BERLIN


 El domingo salimos para Berlín desde Alicante, el vuelo salió sobre las 4 y media y llegamos cerca de las ocho.
Allí cogimos un autobús TX. Que nos llevó a Alexanderplaz que era donde teníamos el hotel (2,20 €).
La diferencia de temperatura nos chocó estaba todo con nieve, parece ser que un par de días antes había nevado y el suelo todavía tenía restos que hacían difícil caminar por las placas de hielo en algunas zonas.
Nos instalamos en el hotel (Park Inn) en la misma plaza de Alexander, el edificio más alto, las vistas desde la habitación estupendas, el hotel bien pero no me gustó que el baño, ducha y lavabo estaban en la misma habitación separados por una mampara de cristal por lo que la intimidad era nula. Nos quedamos a cenar en un restaurante que había en los bajos del hotel, allí empezamos a ponernos en contacto con la cocina alemana. Una sopa de pollo (en nada parecida a la nuestra y unas salchichas con mucha guarnición , pasable).
Los dos días completos  que íbamos a pasar allí teníamos que aprovecharlos al máximo por lo que contratamos a través de Internet dos excursiones con guía de habla español (empresa cultourberlin).




 El lunes salimos después de desayunar a la plaza donde estaba el “pirulí” para comenzar la visita, fuimos a la zona del Barrio de San Nicolás, vimos la isla de los Museos, la catedral de Berlin, pasamos por la avenida de los Káisers, Unter den Linden, Universidad de Humboldt, Biblioteca Real, Opera Estatal, la Gendarmenmarkt. Restos del cuartel general de la Gestapo, el monumento al Holocausto, restos del muro de Berlín, el check point check, la espectacular Potsdamer Platz y la Puerta de Brandemburgo.
Después tomamos una salchicha en un puesto callejero y nos dirigimos al Reichstag.
Más tarde fuimos paseando por Tiergarten que estaba todo nevado por lo que nos gustó mucho, volvimos a la zona de Potsdamer Platz para ver mas detenidamente el edificio de la Sony, allí hicimos un descanso para reponer fuerzas y a continuación fuimos por las calles más céntricas (zona de Friedrichstrasse), nos metimos en las galerías Lafayette y poco a poco de regreso a Alexander Platz.. Allí tomamos en los puestos callejeros de la plaza un plato de gulash y un codillo de cerdo, bueno pero hacía tanto frío que estábamos deseando recogernos para entrar en calor.


 Al día siguiente, el martes, después de desayunar bien nos fuimos temprano a la isla de los museos, nos pusimos en la cola para comprar los tickets y a las 10 hora de abrir los museos entramos en el de Pérgamo, da gusto verlo al principio porque no haces toda la cola y también porque las salas no están masificadas. Cuando salimos era impresionante la gente que había haciendo cola para los tickets y las salas abarrotadas de gente.
No pudimos ir al nuevo museo por lo que nos quedamos sin ver a Nefertiti (buena excusa para volver otra vez a la ciudad).
Cuando salimos subimos a un autobús para dirigirnos a otra zona de la ciudad. Compramos en el mismo autobús un billete para todos los  transportes para un día (en la zona céntrica costó poco más de 6 €). Al comprarlos en el autobús ya estaban validados por lo que pudimos subir y bajar en todos los transportes públicos ese día, no hacía falta ni enseñarlos, solo llevarlos encima por si te los pedían. De hecho no había ni tornos en el metro ni ningún aparente tipo de control.
Nos fuimos en el bus dando un paseo hacia la zona del zoo, a lo largo de Tiergarden, vimos Siegessaule (la columna de la Victoria) , paramos en la zona del zoo vimos una iglesia moderna y calles comerciales. Volvimos en autobús a la zona centro porque queríamos ir a un restaurante de cocina alemana. Nos acercamos a la zona del Barrio de San Nicolás ya que nos habían dicho que había buenos restaurantes. Fuimos al Zur Gerichtslaube, un restaurante encantador, con arcada original con cerveza casera y cocina auténtica berlinesa. Muy bien.
Después nos fuimos de nuevo a la plaza del piruli para empezar la visita guiada de la tarde. Con esta visita queríamos conocer los barrios y la vida del día a día.
Nos dirigimos en metro a la zona del barrio turco, allí visitamos un mercado turco de Kreuzberg, un auténtico mercado de frutas, tela, quesos… donde se mueve la gente de allí.
Paseamos por sus calles, cruzamos el río Spree por el Oberbaumbrücke, puente fronterizo en la época del Berlín dividido, llegamos al barrio de Friedrichshain para pasear a lo largo de la East Side Gallery, el tramo de Muro más largo que queda en la ciudad, por último nos subimos al tranvía y bajamos en la avenida más monumental de la arquitectura socialista, la Karl-Marx-Allee.
De nuevo cogimos el metro para terminar en  Alexander Platz. Cenamos rápidamente porque queríamos ir a un local de baile nocturno y después de hacer una breve parada en el hotel, nos dirigimos en el metro, al barrio judío para descansar en un local de baile donde había milonga. A pesar de la oscuridad de las calles (pocas farolas) nos habían dicho que la zona era segura por lo que no nos importó que se hiciera tarde.
Nos recogimos tarde pero lo dimos por bien empleado, el día había que aprovecharlo al máximo.
 A la mañana siguiente a las 6 estábamos desayunando y de nuevo cogimos el autobús que nos llevó al aeropuerto. A las 9 y media más o menos salimos de Berlín.
   

miércoles, 25 de julio de 2012

MI VIAJE A BÉLGICA


JULIO DE 2012

     Este verano hemos estado unos días en Bélgica y hemos visitado Bruselas, Amberes, Brujas y Gante. Un país muy interesante, bonitos paisajes, buenas comunicaciones, nos movimos con el metro y los trenes entre las ciudades, la bicicleta es una buena opción para visitar las ciudades. Con respecto a la comida tuvimos distintas experiencias, buena cocina y mala pero siempre muy cara, todo carísimo en comparación con los precios de nuestra tierra.
Primer día:
     Salimos desde Alicante con Ryanair, a las 15 y llegamos al aeropuerto de Charleroy sobre las 17:30, allí cogimos un autobús que nos llevó a Bruselas (13€ , sale cada media hora y tarda unos 50’), nos dejó en Gare du Midi y allí cogimos el metro (2€) que nos llevó hasta Gare Central. Justo al lado teníamos el hotel.


Esa tarde salimos a pasear y a hacer una primera toma de contacto con la ciudad, nos acercamos a la Gran Place y cenamos en una terracita, ya empezamos con la cervecita, las patatas fritas y los gofres.
Desde el principio la gente muy amable, sin problemas de comunicación, Con el Inglés básico te arreglas.
Segundo día:
     Después de desayunar fuimos a ver la catedral porque la teníamos al paso, fuimos a información y decidimos emplear el día en visitar Amberes. Para ir cogimos el tren en Gare Central, (el tren para ANVERS 13€ ida y vuelta)  
      
En Amberes paseamos por la ciudad, la zona de los diamantes, la zona comercial, la catedral, el puerto, castillo, comimos los típicos mejillones. Por la tarde cogimos el tren de las 5 (pasan cada media hora más o menos).
     
Por la tarde salimos por Bruselas y vimos un desfile de época, tenían fiesta en la Gran plaza y habían puesto gradas y vallado las calles para el desfile. La noche se echó encima y vimos el ambie nte nocturno, muy animado.

Tercer día:
     Después de desayunar fuimos de nuevo a Gare Central para coger un tren que nos llevara a Brujas (15 € ida y vuelta), la combinación buena.
     En Brujas la estación está a dos kilómetros del centro. Cuando bajamos del tren alquilamos unas bicicletas (en la misma estación, 8€ cuatro horas, hay que presentar el pasaporte y dejar una fianza de 50€).        Cogimos un plano de la ciudad y nos dispusimos a ver los molinos que había junto al canal. Pero resulta que el carril bici que cogimos nos sacó de la ciudad e hicimos 30 kilómetros de gratis, eso si, vimos unos paisajes preciosos. Cuando volvimos al carril correcto llegamos a los molinos en diez minutos, luego fuimos por el centro, el paseo en bici por las afueras genial, pero por el centro agobiante porque estaba tan lleno de gente que no se podía circular.
Devolvimos la bici y luego fuimos a pasear andando, hasta el centro de la ciudad, allí vimos los edificios más emblemáticos, la plaza central con el bullicio de gente que le caracteriza y por la tarde cogimos el autobús que nos llevó a la estación y de allí en tren hasta Bruselas. Estuvo lloviendo toda la tarde noche así que estuvimos en terrazas y luego cenamos en un restaurante de la calle que hay perpendicular a las Galerias Hubert, que está llena de restaurantes, vas por la calle y los camareros salen a captar al turista. Nos metimos en uno y fue una mala elección, ya que comimos mal y carísimo.
 

Cuarto día:
Decidimos ir a Gante, por lo que de nuevo cogimos el tren en Gare Centrale. Cuando llegamos el centro de la ciudad estaba retirado de la estación por lo que cogimos un tranvía (1,20 € por persona solo ida) y llegamos a la zona centro donde se encuentran la Catedral con el Cordero místico de Van Eyck, otras iglesias como la de San Miguel, la plaza Korenmarket, el Castillo de los condes , el puente y las típicas edificaciones. Todo el centro era muy bonito. La oficina de información (cerca del Castillo de los Condes) es una de las más modernas ya que tiene un sistema de información interactivo, sobre una mesa vas pasando pantallas y abriendo páginas con la información que buscas como si fuera un tablet a lo grande.
Comimos allí y de nuevo vuelta en el tranvía y posteriormente en el tren hasta Bruselas.
Desde luego las comunicaciones estaban muy bien, clara la información y puntualidad.
Quinto día:

     
Lo dedicamos a ver Bruselas, sacamos un billete de metro para todo el día (6€ por persona), subimos y bajamos en distintas estaciones según el lugar que queríamos ver. Fuimos a ver el Atomium, la zona europea, el Parlamento Europeo, los jardines y las calles de aquella zona, después volvimos al centro, hicimos las últimas compras y comimos. Después de comer cogimos las maletas y con el metro fuimos a Gare du Midi, allí cogimos el autobús que nos llevó al aeropuerto, despegamos a las nueve y aterrizamos sobre las 11 y media en Alicante.

      Nos ha gustado mucho el país, la gente muy amable, no tuvimos ningún problema con el idioma ya que te hablaban en inglés o en español, nos hizo buen tiempo (salvo un poco de lluvia una tarde), ni calor ni frío por lo que fue muy agradable pasear por las calles.

jueves, 12 de abril de 2012

MI VIAJE A DUBLIN

En Semana Santa he estado en Dublín pasando unos días.
Salimos el dos de abril de 2012 desde el aeropuerto de Alicante, viajamos con Ryanair, el vuelo se retrasó más de dos horas lo que supuso que llegáramos a Dublín sobre las 11 y media de la noche. Llevábamos los asientos reservados por lo que no tuvimos que hacer la cola en el embarque y teníamos los primeros asientos por lo que podíamos estirar las piernas. El hecho de llegar tan tarde nos impidió hacer un primer paseo por la tarde.
El traslado del aeropuerto al centro de la ciudad lo puedes hacer con el autobús (747 de Airlink), lo coges en la misma salida del aeropuerto y tiene varias paradas, nosotros teníamos el hotel muy céntrico (el Temple hotel en la zona de Temple bar), nos bajamos en O'Donnell Street y llegamos en nada al hotel.
El martes nos levantamos muy temprano y programamos visitar la ciudad siguiendo las rutas que nos proponía una guía que llevábamos, primero la zona sureste.
Empezamos por el Trinity College and the book of Kelly. Abren a las 9 y media y enseguida se forman colas por los grupos.
El día se presentó muy frío y con lluvia intermitente que en algunos momentos era tan fuerte que tuvimos que parar y buscar refugio.

Después del Trinity nos fuimos por la calle comercial Cafton Street, vimos la estatua de Molly Malone y llegamos a St. Stephen's Green, allí estaba el Gran Centre Stephen's, el parque con la estatua de Oscar Wilde, Merrion Square y la zona de los museos.
Por la tarde fuimos a la zona suroeste.



Aquí recorrimos Temple Bar, Christ Church Cathedral, Dublinia, S. Patrick's Park, S. Patrick's Cathedral y terminamos en la Guinnes Storehouse.
Comimos a las seis de la tarde en un típico Pub irlandés (fish and chips y cottage pie)descansamos un poco porque habíamos estado andando todo el día.
Regresamos al hotel y descansamos ya que por la noche salimos a bailar salsa a un local cercano (Q.-Bar)a pesar del frío y la lluvia que caía.

El miércoles salimos desayunados a las 9 y media al Castle (los primeros miércoles de mes son gratuitos). Abren a las diez y pillamos el primer turno ya que las visitas son guiadas, aquí nos encontramos que el guía sólo hablaba inglés y por lo tanto la visita fue un poco pesada ya que nuestro nivel de inglés es muy básico y no nos enterábamos de nada, pero en conjunto la visita merece la pena.
Salimos y fuimos al Temple Bar a probar el Irish coffee (estupendo).
Luego fuimos a la zona norte, O'Connell street y toda la zona comercial.

Comimos a las 4 de la tarde en The Shack Restaurant, otro restaurante típico, tomamos el early bird (el menú del día), el típico Irish stew (estofado con carne irlandesa) y también la sopa del día que te la ponen con el pan moreno y mantequilla muy rica.
Ya el jueves era el día de vuelta, la máñana la dedicamos a recorrer calles que no habíamos estado y hacer las últimas compras.
Tomamos el Airlink a las 2 y llegamos al aeropuerto, el avión salió sin retraso y a media noche estábamos en casa.
Un viaje cortito pero muy bien aprovechado.

miércoles, 13 de julio de 2011

VIAJE POR AMSTERDAM


El día 6 de julio salimos para Amsterdam desde Alicante, llegamos alrededor de las 13:00 y como no habíamos preparado el viaje nos desplazamos desde el aeropuerto de Schiphol hasta el hotel en furgoneta de las que hacen servicio de transporte de turistas a hoteles. Nos costó 31 € a la pareja, caro pero como llegamos directos y con la lluvia que estaba cayendo no estuvo mal.


Ya en el hotel que estaba en Rembrandtplein nos instalamos y salimos a comer. Preparamos las salidas del resto de los días ya con programas de actividades que nos dieron de propaganda en el hotel.
Alli funciona la empresa Tours and Tickets que organiza excursiones, cruceros y atracciones. Como no queríamos coger de momento transporte público preparamos dos excursiones guiadas.
La tarde del primer día la pasamos andando por la zona comercial, el mercado de las flores y poco más.


Por la noche tuvimos suerte y al lado del hotel había un club en el que tenían fiesta salsera, como somos aficionados al baile estuvimos allí bailando hasta que ya no cabía un alfiler.
El segundo día cogimos el tranvía nº 9 que tenía parada en la puerta del hotel y nos dejaba en la estación central. En los alrededores estaba la parada de las excursiones.
Salimos a las 9:30 y visitamos Zaanse Schans, un pintoresco pueblo con molinos de viento Patrimonio de la Unesco, con típicas casas de madera verde. Allí visitamos una granja de queso, en la que se sigue elaborando el queso al estilo tradicional.
Después nos desplazamos al pueblo de pescadores Volendam, allí comimos arenque y pescado típico de esta zona, después fuimos en barco a Marken, allí visitamos una fábrica de los típicos zuecos holandeses. Volvimos en autobús recorriendo la zona rural de los alrededores de Amsterdam. las explicaciones fueron en español y la excursión estaba muy bien organizada.


Alrededor de las 14:30 llegamos de regreso y fuimos dando un paseo hasta el hotel a descansar un poco. Poco porque después nos fuimos a la Experiencia Heineken, allí vimos el proceso de fabricación, y demás curiosidades de la fabricación de la cerveza así como una degustación de la misma.


Por la noche fuimos paseando por el barrio rojo, los canales y demás zonas turísticas.
El tercer día hicimos la excursión Gran vuelta de Holanda. En primer lugar visitamos la mayor subasta de flores del mundo en Aalsmeer, después por el camino vimos pólderes, molinos de viento , todo de camino hacia Rotterdam. Aquí hicimos una visita en autobús y paramos en el puerto. Después fuimos a Delf donde visitamos una fábrica de cerámica azul y después el casco antiguo, donde almorzamos. Ya por la tarde nos dieron un paseo por la Haya, también en autobús parando en el Palacio de la Paz. Al dinal paramos en Madurodam, un lugar donde están recreados los más importantes monumentos en miniatura.
De regreso cogimos un barco e hicimos un paseo explicado por los canales durante una hora.
El cuarto día lo dejamos para visitar los museos, el Rijksmuseum y el Van Gogh, estuvimos por zonas de paseo que no habíamos estado los días anteriores.
EL último día sólo teníamos la mañana, fuimos paseando por última vez por los lugares de paseo que no habíamos visto. El barrio chino, Harlem..., de nuevo el mercado de las flores y decidimos coger la maleta para volver.


En esta ocasión hicimos lo siguiente para llegar al aeropuerto. De la puerta del hotel cogimos el tranvía nº 9 que nos llevó a la estación central, después en la estación central cogimos el ticket que nos llevaba al aeropuerto. Como había muchos carteles informativos no tuvimos ningún problema y el desplazamiento nos salió por la mitad de precio que a la llegada.
En el aeropuerto tuvimos un retraso pero todo fue bien. Llegamos a Alicante sobre las 22:00.
Amsterdam es una ciudad muy agradable, tranquila, cosmopolita y bulliciosa.

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