JULIO DE 2012
Este verano hemos estado unos días en Bélgica y hemos
visitado Bruselas, Amberes, Brujas y Gante. Un país muy interesante, bonitos
paisajes, buenas comunicaciones, nos movimos con el metro y los trenes entre
las ciudades, la bicicleta es una buena opción para visitar las ciudades. Con
respecto a la comida tuvimos distintas experiencias, buena cocina y mala pero
siempre muy cara, todo carísimo en comparación con los precios de nuestra
tierra.
Primer día:
Salimos desde Alicante con Ryanair, a las 15 y llegamos al
aeropuerto de Charleroy sobre las 17:30, allí cogimos un autobús que nos llevó
a Bruselas (13€ , sale cada media hora y tarda unos 50’), nos dejó en Gare du Midi
y allí cogimos el metro (2€) que nos llevó hasta Gare Central. Justo al lado
teníamos el hotel.
Esa tarde salimos a pasear y a hacer una primera toma de
contacto con la ciudad, nos acercamos a la
Gran Place y cenamos en una terracita, ya
empezamos con la cervecita, las patatas fritas y los gofres.
Desde el principio la gente muy amable, sin problemas de
comunicación, Con el Inglés básico te arreglas.
Segundo día:
Después de desayunar fuimos a ver la catedral porque la
teníamos al paso, fuimos a información y decidimos emplear el día en visitar
Amberes. Para ir cogimos el tren en Gare Central, (el tren para ANVERS 13€ ida
y vuelta)
En Amberes paseamos por la ciudad, la zona de los diamantes,
la zona comercial, la catedral, el puerto, castillo, comimos los típicos
mejillones. Por la tarde cogimos el tren de las 5 (pasan cada media hora más o
menos).
Por la tarde salimos por Bruselas y vimos un desfile de
época, tenían fiesta en la Gran
plaza y habían puesto gradas y vallado las calles para el desfile. La noche se
echó encima y vimos el ambie nte nocturno, muy animado.
Tercer día:
Después de desayunar fuimos de nuevo a Gare Central para
coger un tren que nos llevara a Brujas (15 € ida y vuelta), la combinación
buena.
En Brujas la estación está a dos kilómetros del centro.
Cuando bajamos del tren alquilamos unas bicicletas (en la misma estación, 8€
cuatro horas, hay que presentar el pasaporte y dejar una fianza de 50€). Cogimos un plano de la ciudad y nos dispusimos a ver los molinos que había
junto al canal. Pero resulta que el carril bici que cogimos nos sacó de la
ciudad e hicimos 30
kilómetros de gratis, eso si, vimos unos paisajes
preciosos. Cuando volvimos al carril correcto llegamos a los molinos en diez
minutos, luego fuimos por el centro, el paseo en bici por las afueras genial,
pero por el centro agobiante porque estaba tan lleno de gente que no se podía
circular.
Devolvimos la bici y luego fuimos a pasear andando, hasta el
centro de la ciudad, allí vimos los edificios más emblemáticos, la plaza
central con el bullicio de gente que le caracteriza y por la tarde cogimos el
autobús que nos llevó a la estación y de allí en tren hasta Bruselas. Estuvo
lloviendo toda la tarde noche así que estuvimos en terrazas y luego cenamos en
un restaurante de la calle que hay perpendicular a las Galerias Hubert, que
está llena de restaurantes, vas por la calle y los camareros salen a captar al
turista. Nos metimos en uno y fue una mala elección, ya que comimos mal y
carísimo.
Cuarto día:

Decidimos ir a Gante, por lo que de nuevo cogimos el tren en Gare Centrale. Cuando llegamos el centro de la ciudad estaba retirado de la estación por lo que cogimos un tranvía (1,20 € por persona solo ida) y llegamos a la zona centro donde se encuentran la Catedral con el Cordero místico de Van Eyck, otras iglesias como la de San Miguel, la plaza Korenmarket, el Castillo de los condes , el puente y las típicas edificaciones.
Todo el centro era muy bonito. La oficina de información (cerca del Castillo de los Condes) es una de las más modernas ya que tiene un sistema de información interactivo, sobre una mesa vas pasando pantallas y abriendo páginas con la información que buscas como si fuera un tablet a lo grande.
Comimos allí y de nuevo vuelta en el tranvía y posteriormente en el tren hasta Bruselas.
Desde luego las comunicaciones estaban muy bien, clara la información y puntualidad.
Quinto día:
Lo dedicamos a ver Bruselas, sacamos un billete de metro
para todo el día (6€ por persona), subimos y bajamos en distintas estaciones
según el lugar que queríamos ver. Fuimos a ver el Atomium, la zona europea, el
Parlamento Europeo, los jardines y las calles de aquella zona, después volvimos
al centro, hicimos las últimas compras y comimos. Después de comer cogimos las
maletas y con el metro fuimos a Gare du Midi, allí cogimos el autobús que nos
llevó al aeropuerto, despegamos a las nueve y aterrizamos sobre las 11 y media
en Alicante.
Nos ha gustado mucho el país, la gente muy amable, no
tuvimos ningún problema con el idioma ya que te hablaban en inglés o en
español, nos hizo buen tiempo (salvo un poco de lluvia una tarde), ni calor ni
frío por lo que fue muy agradable pasear por las calles.